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Textos: Berna Wang
Fotografías: Francisco Javier Garín Voxel Infográfica
Diseño: Joaquín Bernal Baara Estudio

Creative Commons © 2003 y años sucesivos, Berna Wang, bajo una licencia Creative Commons, excepto los textos citados, que son propiedad de sus respectivos autores.

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sábado 1 de noviembre de 2003 • 00:00
Invitado: JdJ

Un hombre pasó media vida cruzando un río. Vivía en la orilla derecha, donde no había animales salvajes que lo amenazasen de noche. Y cazaba en la orilla izquierda, porque allí estaban las piezas más valiosas.

Siendo joven había aprendido a tender un cáñamo flexible entre dos árboles que se miraban frente a frente en cada orilla. El río era muy bravo y no se podía remar sobre él. Se subía a su barca, repleta de armas y trampas, y cruzaba el río a pulso, despellejándose las manos al roce con la cuerda húmeda.

Un hombre anciano lo miraba cada día. Sentado en una piedra en la orilla derecha, el viejo trenzaba hojas y hierbas, como si estuviese haciendo eso por tener algo que hacer y no caberle ya más perspectiva que morirse. El cazador pasaba frente al viejo cada mañana. Se miraban, pero no se hablaban. El cazador pensaba: qué tipo. Ahí, sin nada que hacer. Seguro que vive de la caridad de los demás. Y le parecía una vergüenza.

Así pasaron treinta años. Treinta años durante los cuales el viejo fue viejo y el cazador vivió momentos muy duros, porque decenas de veces el cáñamo no resistió, se rompió a mitad de camino y le obligó a ganar la orilla con riesgo de morir ahogado. Cada vez que el cazador sobrevivía, se sentía más fuerte; y el viejo se hacía más viejo y tenía más aspecto de estar a punto de morirse.

Un día el cazador fue al río y el viejo ya no estaba allí. Unos niños jugaban en la orilla. Se acercó y les preguntó. El anciano ha muerto, dijeron los niños. El cazador creyó sentir algo, pero lo contuvo.

Preguntó: ¿alguien sabe quién era ese viejo loco?

Los niños respondieron: de joven fue el mejor cazador de esta comarca.

Preguntó: ¿alguien sabe a qué se dedicaba el viejo loco cada mañana a la orilla del río?

Trenzaba cuerdas, dijeron los niños. Las cuerdas más resistentes que se han visto nunca.


Para ti, papá.


JdJ
Publicado en la lista Escritura Creativa el 27 de octubre del 2003.