Ver fotografía
Creditos
Textos: Berna Wang
Fotografías: Francisco Javier Garín Voxel Infográfica
Diseño: Joaquín Bernal Baara Estudio

Creative Commons © 2003 y años sucesivos, Berna Wang, bajo una licencia Creative Commons, excepto los textos citados, que son propiedad de sus respectivos autores.

Creado y administrado con Bitako 1.0





Archivo
Por meses Ver
Buscador Buscar
lunes 2 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente
Santa María de Huerta

Hacía muchos años
que no me deslizaba por un tobogán.
La última vez que estuve era invierno
y la fuente estaba helada.




martes 3 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente
Santa María de Huerta

En los árboles, casitas de madera para los pájaros,
con un número escrito en tinta negra.
¿Sabrán leer los pájaros de Soria?




miércoles 4 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

No quiero seguir drogando a los caballos,
dijo el veterinario. Y se marchó.




jueves 5 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Acariciar lo que miramos como si fuera un arco iris,
acariciar lo que oímos como si fuera un eco,
acariciar el aire al respirar como si fuéramos el aire
en medio de la inmensidad de un espacio lleno de ternura:
esa es la propuesta.




viernes 6 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Juego con los números
como con las cuentas de un collar de piedras de colores.
Así. un verano de hace casi veintún años
anunciaste tu llegada:
reímos toda la tarde sin saber por qué.
Nueve meses después llegaste
(lo he contado ya tantas veces)
precedido por el canto del mirlo.
Y hace justo veintiún días
que empezaste un nuevo sendero.
Guardo el collar de cuentas de colores
riéndome, hoy sí sé por qué.




lunes 9 de mayo de 2005 • 00:00 Enlace permanente
Invitado: Cygnozan

Cygnozan




lunes 9 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Sucede tan pocas veces que hay que celebrarlo cuando sucede:
el encuentro con alguien en que sabes
que puedes confiar, a quien escuchas sabiendo
que no hacen falta las palabras para entenderse:
Sabes
que no es más que un reencuentro largamente aplazado.
Y hay que celebrarlo.

(para Carlos Alberto)




martes 10 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Cada mañana
antes de abrir los ojos escucho atentamente,
antes de que lo borre el día,
la canción que las olas del sueño suelen depositar
en mi cabeza.




miércoles 11 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

No me olvido de ti, no es desamor
si me aparto despacio
y te dejo espacio
para bailar:
¡me gusta tanto mirarte bailar!




jueves 12 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Lo llenas todo. Aun así,
hay días que el espacio se vacía
o se congela, o quizá se contraiga, no sé bien;
y te echo de menos.




viernes 13 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Se me olvida aún que debería escuchar más,
callar más, preguntar más.
Que esa es la única forma de saber
si sólo quieres confirmación a tu monólogo
o que dialoguemos.




domingo 15 de mayo de 2005 • 00:00 Enlace permanente
Invitado: Purranki Sandongui

Cómo despertarse

Iba los otros días hablando de no se qué con alguien y va y me suelta: a lo mejor es más probable que un muerto resucite que el que yo esté aquí hablando contigo. La discusión que envolvía esa frase no merece la pena, no sé por qué me meto a veces en cementerios de ideas. Empezamos hablando de Ratzinger, despúés pasamos a la disyuntiva putrefacción / resurrección de la carne y terminamos chocando de forma algo artificiosa con el solipsismo, que es donde me gustaría empezar hoy.

El solipsismo es eso de pensar que todo esto lo podría estar soñando un perro San Bernardo a puntito de despertar.

Hay definiciones con más apariencia de rigor, pero esta de arriba es la que prefiero yo. No quisiera ilustrar al amable lector acerca de qué cosa pueda ser el solipsismo. Por tres razones.

1. Porque para eso le han pagado una educación los padres del amable lector al amable lector.

2. Porque eso no es ilustrar ni es ná. No hay mucho que hablar acerca de temas de por sí refractarios al conocimiento: alma, wallhala, cuerpo salvífico de cristo, etc. El solipsismo viene a ser una más de esas ideas basadas en no poder demostrar la no certeza. Un truco del lenguaje, vamos, porque no puedo demostrar que Edgar Allan Poe no me haya espiado alguna vez en la ducha, y no me inquieta. Bueno, ahora un poco.

3. Porque yo no quería hablar exactamente del solipsismo, ni sobre el solipsismo, sino más bien desde algún punto al lado del solipsismo y poniendo una cara muy parecida pero con otro peinado.

Es decir, que lo que yo quería en realidad hacer es proporcionar una guía práctica con maneras de descubrir si estamos soñando. Si sólo estamos siendo soñados se supone que no es tan urgente porque al fin y al cabo no somos los protagonistas de la película. Así que lo dejo como ejercicio.

En fin, que he estado pensando unos días, si bien de forma un tanto circular como se ve, tratando de dar una solución digna al tema.

He descubierto que no sirve de nada eso de pellizcarse durante el sueño, como no sirve casi ninguna otra cosa. Lo de pienso luego existo, por ejemplo, se muestra particularmente insuficiente. Se puede pensar perfectamente durante el sueño. Cómo es esto? Porque si se recuerda bien, el cabrón de Descartes se salía de la trampa solipsista con un sorprendente Dios no puede ser tan malo. Descartes debe ser uno de los chulitos más sobrevalorados del mundo del pensamiento moderno. Ese mundo que es distinto del nuestro. En el mundo nuestro, al que llamaremos provisionalmente tócame roque, para ser un pensador basta con decir que no se ve la tele.

Resumiendo. Que durante el sueño se puede comer, pellizcarse, pensar, hacer exámenes, torturar inocentes y ganar la primitiva. Ninguna experiencia o experimento puede hacer que distingamos el sueño de la realidad.

Ninguno? no! Durante mi investigación he hallado uno que es infalible. Y no es el cogito ergo sum. Es mear. Hagan la prueba ustedes mismos. A cualquier hora del día, a la que les ataque una duda horrenda acerca del estrato de lo real en el que se encuentren o bien unas ganas locas de mear, vayanse a mear. Resuelve ambas contingencias a la vez. Antes de que termine la meada sabrán con seguridad si estan despiertos o si estan dormidos. A mí me ha pasao.

Es triste pero es así. Meo luego existo. Puaj.


Purranki Sandongui, en Transtornos del sueño




lunes 16 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Yo no sabía qué era la guerra.
A punto de hacer el servicio militar vi Senderos de gloria.
Esa noche me pregunté por vez primera
qué demonios pintaba yo de uniforme y con un arma.
Me hice objetor al día siguiente.
Durante doscientas horas cuidé a un anciano ciego.
Y aquel anciano me contó
la guerra de Marruecos,
la guerra civil,
la guerra europea,
la guerra mundial,
la guerra.

(Gracias a Fer por contar la historia)




martes 17 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Miguelo nos escribe desde la guerra
Adivinando sobre el teclado
«porque lo que tiene son huequitos en vez de teclas».




miércoles 18 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

La memoria es porosa al olvido, dijo Borges.
¡Porosa!
Entonces, por vieja, reseca y dura que esté,
si la dejas el tiempo suficiente en remojo, seguirá absorbiendo el agua.

(Para Maribel Montes)




jueves 19 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente
sol_en_buzón_4



Cada vez que salgo de casa,
de noche o de día,
esté nublado o claro el cielo,
me saluda en la esquina un sol sonriente
pintado sobre el buzón amarillo.




viernes 20 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Cuidado con las palabras: no es lo mismo «cielo azul» que «azul cielo».




lunes 23 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

El asadero lleno de piernas y costillas
empaladas alrededor de la gran hoguera
parece el mismo infierno.
El comedor lleno de comensales sonrientes
alrededor de las grandes mesas
parece el paraíso mismo.
Quizá no me importaría nacer cordero
si pudiera dar tanta dicha
a tantas personas.




martes 24 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Siempre sabemos cuándo es la primera vez, pero pocas veces
cuándo es la última.
Esta tarde me pregunto si en nuestro caso
lo sabremos alguno de los dos,
ambos
o ninguno.




miércoles 25 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Hay luna llena
por la ventana de la cocina.
En noches como esta me despierto
de madrugada
sólo para verla.




jueves 26 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

El roce de las ruedas sobre el asfalto
de la calle dibuja
los límites de la noche.




viernes 27 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Soñé con un muerto al que no había matado,
al que descuarticé (no recuerdo cómo)
y tiré al río,
a merced de los perros.
Y soñé con alivio que ellos
borraban las huellas de ese crimen
que nunca había cometido.




domingo 29 de mayo de 2005 • 13:19 Enlace permanente
Invitado: Darren Aronofsky

«(…) Réquiem por un sueño trata sobre la forma que la gente tiene de huir de la realidad. Y cuando huyes de tu realidad, creas un vacío en tu presente porque no estás ahí, estás buscando un futuro inexistente y utilizarás cualquier cosa para llenar ese vacío. No importa si es el café, el tabaco, la tele, la heroína o si al final es la esperanza: Utilizamos cualquier cosa para llenar ese vacío y cuando lo alimentamos (…) crecerá y crecerá hasta terminar devorándote.»


Darren Aronofsky




lunes 30 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente

Los pájaros se han ido a dormir. Todos los pájaros.




martes 31 de mayo de 2005 • 08:40 Enlace permanente
Triángulo

Yo hago dibujos en el jardín de arena,
tú haces dibujos en mi corazón,
él hace dibujos en mi cuerpo.